Cuece las frambuesas con 170 g del azúcar, durante poco tiempo.
Cuece las grosellas rojas y negras por separado con 115 g de azúcar cada una.
No hay que remover la fruta.
Corta la barra de pan a lo largo en rebanadas grandes, quita la corteza y forra con ello un molde de 1 l.
Pon encima del pan una capa de grosellas, luego otra de frambuesas y así alternativamente hasta terminar con frambuesas.
No añadir mucho jugo, reservar el resto en la nevera.
Cubre todo con otra capa de pan y pon encima un plato pesado.
Dejar en reposo durante 24 horas.
Después desmolda y sirve acompañado con el resto del jugo y con nata.