Se ponen los garbanzos de remojo la noche anterior para que se ablanden.
Se hace una fritura, en un caldero, con la cebolla, el tomate y un poco de perejil; se le añaden los garbanzos y las carnes, se cubre con abundante agua y se deja cocinar durante una hora sin destapar.
Después, y sin apartar del fuego, introducimos las habichuelas, los calabacines, la col, los puerros, la piña y las zanahorias, todo cortado en grandes trozos.
Cuando las verduras estén casi cocinadas le añadimos las papas, las batatas y la calabaza, también cortadas en grandes trozos y se deja cocinar.
Cuando esté todo cocinado se retira del fuego, se cuela.
Con el caldo podemos hacer una sopa y la verdura se toma rociada con unos ajos fritos.