Cueza el maíz en 20 tazas de agua junto con la cebolla y el ajo.
Cuando esté medio tierno, agregue las carnes; cuando éstas se hayan cocido, retírelas y córtelas en pedacitos y, al final, devuélvalas a la olla.
Aparte, desvene, remoje y muela los chiles.
Agregue la salsa y las hojas de laurel al pozole; deje que se cocine hasta que el maíz esté tierno.
Al servirlo, ponga como complemento los rábanos, la lechuga, la cebolla, el orégano, el chile o la salsa y los limones.
También podrá acompañarlo con tostadas blancas.