Dejamos las alubias a remojo en un bol con agua fría la noche anterior.
En una cazuela con agua fría ponemos las judías escurridas, y cuando el agua empiece a hervir, vertemos el vino tinto y 1 litro de agua fría.
Cortamos el solomillo en rodajas, lo añadimos a las judías junto con los dientes de ajo pelados y el laurel y cocemos durante 60 minutos.
En una sartén con aceite caliente, sofreímos la cebolla cortada en tiras finas hasta que se dore, se la añadimos a las judías, salamos y continuamos la cocción durante 30 minutos más.
Retiramos la cazuela del fuego y dejamos reposar durante unos minutos antes de servir.