Calentar el aceite en una cacerola de fondo grueso y freír la cebolla, el jengibre y los ajos.
Una vez que las cebollas estén doradas, añadir las pechugas troceadas, el curry en polvo, la cayena, el cúrcuma y el jugo de limón.
Mezclar bien y freír hasta dorar bien los trocitos de pollo.
Añadir la sal, el yogur y la leche de coco.
Mezclar bien y llevar a ebullición. Bajar el fuego, tapar y cocer a fuego mediano durante 45 minutos.
Destapar y cocer durante 10 minutos para que se espese un poco la salsa.
Servir caliente con arroz.