El día de antes, preparar la marinada con el aceite de oliva, el pimentón dulce, la cúrcuma, la pimienta de Cayena, la sal y la pimienta. Marinar los muslos durante toda la noche.
Al día siguiente, dorar los trozos de pollo en la sartén con el aceite de la marinada, hasta que estén bien dorados, y reservar.
En la misma sartén, dorar las cebollas picadas, añadir el ajo machacado y los tomates despepitados y machacados. Incorporar el jengibre y el azafrán y dejar a fuego lento durante 10 minutos.
Echar en la Cazuela y remover los trozos de pollo y echar por encima el zumo de limón.
Dejarlo cubierto a fuego lento otros 20 minutos, añadir el coriandro, las olivas y los limones confitados cortados en cuatro. Dejarlo en el fuego, hasta que se calientes las olivas y los limones.
Servir caliente.