Ponemos en una cazuela de barro con el aceite, el pollo cortado a cuartos y salpimentado, y rehogamos hasta que esté dorado.
A continuación, saltear en una sartén las cigalas unos tres minutos y reservarlas.
Seguidamente, con un poco de aceite colado de haber asado el pollo, doramos la cebolla rallada junto con los ajos pelados y laminados.
Añadimos el tomate triturado y rehogamos a fuego lento unos 15 minutos, finalmente añadimos la cucharada de maizena y el vasito de cognac ó cerveza.
Una vez esté todo esto, añadiremos las cigalas y las almendras tostadas y picadas.
Rehogar unos 20 minutos más.
Emplatamos y espolvoreando por encima el perejil picado.
Servimos caliente.