Lavar y secar el pollo, picar el perejil y el romero y mezclar con la sal fina y pimienta y rellenar el pollo con este picadillo, frotando bien el interior.
Coser el orificio por donde se lo condimentó.
Cubrir el fondo de una cacerola gruesa con una capa de 3 cm de sal gruesa.
Cubrir con el pollo y tapar con el resto de sal de manera uniforme de modo tal que quede totalmente cubierto y no toque la cacerola.
Cubrir con una hoja de papel aluminio adhiriendo bien los bordes a la olla.
Colocar por encima la tapa y llevar sobre el fuego moderado.
Cocinar por 40 a 50 minutos, retirar y dejar entibiar.
Liberar el pollo de la costra de sal y servir de inmediato.
Servir con una ensalada de lechuga, tomate y cebolla, condimentada con sal, aceite y aceto balsámico.