El primer paso que debemos realizar para la elaboración del pollo agridulce, es cortar nuestra pechuga de pollo en cubos y dejarlos sumergidos en una mezcla de vino y salsa de soja. Dejamos marinar a temperatura de refrigeración.
Mezclamos en un sartén el resto de los ingredientes para la elaboración de la salsa (cebolla, jengibre, maicena, kétchup y vinagre).
Llevamos a fuego lento para cocinar por unos quince minutos, revisando constantemente para que no se caramelice.
Batimos los huevos en un recipiente hasta homogeneizar y le añadimos la maicena, sal y pimienta al gusto.
Tomamos nuestro pollo marinado y sumergimos en el rebozado.
Calentamos un sartén con suficiente aceite para cocinar nuestro pollo y comenzamos a freír. Podemos retirar cuando los cubos de pollo estén dorados.
Sacamos nuestras piezas de pollo y dejamos escurrir.
Después añadimos el pollo a la salsa agridulce. Cocinamos unos tres minutos más.
¡Y listo!. Tenemos un delicioso pollo agridulce para servir y disfrutar.