Diluir el azúcar en cuatro tazas de agua, poner a hervir la miel, agregar los clavos de olor y las ciruelas deshuesadas y cortadas, dejar que la mezcla hierva.
Cortar el marquesote en cuadritos de una pulgada en cuadro, ponerlos en un plato hondo o en taza sopera, agregar la miel y después el ron.
El atolillo caliente se vierte sobre el marquesote humedecido por la miel y el ron, hasta conseguir que se llene el recipiente.
Dejar enfriar para obtener consistencia un poco sólida, para acelerar este proceso poner en refrigeración.
El pío quinto debe prepararse con un día de anticipación al momento de ser usado, con el objeto de conseguir los resultados previstos.