Se lavan los pimientos se les quita el rabo y se les hace dos cortes longitudinales sin acabar de separar los trozos.
En una cazuela en que quepan todos los pimientos se pone agua a hervir.
Cuando esté hirviendo se le echan los pimientos y se les tiene "solo" hasta que la piel de los mismos cambie de color, una vez veamos el cambio se apaga el fuego y se reservan.
A esta operación se le llama "asustarlos".
Aliño. En un mortero mediano 20 cm. de diámetro aproximadamente se le hecha sal y se majan los cominos hasta que estén casi todos deshechos.
A continuación se pela media cabeza de ajos y se majan hasta que estén medio deshechos.
Una vez hecho esto se le añade la otra media cabeza de ajos sin pelar y se le dan tres o cuatro golpes de maja nada más.
Entonces se le añade el pimentón, se le dan cuatro golpes más y se le añade el vinagre hasta llenar el mortero.
A continuación y en una cazuela grande se pone una capa de pimientos y se le añade por encima a todos un poco de aliño, se van poniendo capas hasta acabar de ponerlos todos con la previsión de dejar un poco de aliño para el final.
Una vez puestos todos los pimientos, se añade agua de la cocción hasta cubrir los mismos y para terminar se pone encima de todo el aliño que habíamos reservado.
Se deja enfriar y ya se pueden comer como cualquier encurtido con la comida, como aperitivo etc.