Se comienza por lavar los tomates, la cebolla y el jalapeño para quitar toda la tierra y suciedad que presentan las capas de las hortalizas.
Se cortan los jalapeños en brunoise y se retiran las semillas de su interior, incluido el corazón del mismo.
Se pela la cebolla morada y se comienza a cortar también en brunoise, hasta que quede en pequeños trozos.
Se debe aplicar el mismo proceso con los tomates, trocearlos en brunoise y preferiblemente retirar las pequeñas semillas de su pulpa.
En un bol se colocan los tomates, la cebolla y el jalapeño previamente cortado para comenzar la mezcla.
En una tabla se cortan las hojas de cilantro sin la necesidad del tallo, procurando que las hojas se corten en trozos finitos y diminutos, para agregarlas al bol.
Por otro lado se agrega el zumo de los limones, añadiendo después la sal para empezar a mezclar todos los ingredientes.
Posteriormente, se coloca encima del bol un papel de plástico y se refrigera para que enfríe lo suficiente durante media hora.
¡Y listo!, ya tenemos nuestro pico de gallo preparado para acompañar con los platos que se deseen