Unte el pavo con la mitad de la mantequilla y salpiméntelo por dentro y por fuera; refrigérelo.
Prepare el relleno colocando en una cacerola las manzanas y las ciruelas.
Cúbralas apenas con agua y hiérvalas a fuego medio hasta que el líquido se haya casi consumido.
Caliente el resto de la mantequilla para freír la carne hasta que esté sancochada.
Agregue el hervido de frutas, el pan, la canela, el clavo, la sal y la pimienta; agite bien el guiso y déjelo enfriar; rellene con esto el pavo.
Colóquelo en una charola profunda para hornear junto con las zanahorias y el apio, más dos tazas de agua o caldo.
Hornéelo a 200 grados centígrados durante casi 6 horas, bañándolo cada media hora con su propio jugo.
Cuando empiece a tomar un color dorado, siga rociándolo con su propia salsa para que ésta quede café.
Añádale un poco más de caldo o agua para que no se seque.