El primer paso que debemos seguir es precalentar nuestro horno a 130°C.
Posteriormente, debemos llevar las claras de huevo a temperatura ambiente, agregarles la pizca de sal y batir por cinco minutos a alta velocidad.
En este momento y durante el proceso, se debe ir añadiendo el azúcar glass poco a poco y la esencia de vainilla, permitiendo una inclusión adecuada y sin problemas
Cuando tengamos las claras montadas, forramos un molde con papel vegetal y vertemos nuestro merengue en forma de volcán, dejando un hueco en el centro.
Introducimos en el horno nuestro volcán de merengue por un tiempo aproximado de una hora y media, es decir, noventa minutos.
Cuando el tiempo haya transcurrido, debemos apagar el horno y dejar la puerta abierta del mismo hasta que nuestra pavlova se haya atemperado.
En ese momento, comenzamos a batir nuestra nata líquida bien fría, a velocidad alta por dos minutos y medio aproximadamente.
Cuando nuestro volcán de merengue esté frío, procedemos a rellenar con una manga llena de nuestra nata montada y coronamos con trozos de kiwi.
¡Y listo! Tenemos una deliciosa y sencilla pavlova de kiwi para disfrutar.