Precaliente el horno a 175 grados centígrados.
Engrase un molde de 9 pulgadas con orillas desmontables; espolvoréelo con una poca de harina.
Derrita la mantequilla en una sartén grande a lumbre media, añada las manzanas, tape y cocínelas hasta que estén suaves, aproximadamente ocho minutos de cada lado.
Cuele 16 rebanadas de manzana y llévelas al procesador, añada el brandy y hágalas puré.
Ahí mismo agregue la harina, el azúcar, los huevos, la leche, el bicarbonato y la canela hasta que quede una mezcla homogénea.
Vacíe la mezcla en el molde previamente preparado; cuele las rebanadas de manzana restantes y acomódelas sobre la masa.
Llévelo al horno 45 minutos, aproximadamente; pruebe con un palillo si ya está listo.
Páselo a una rejilla a que se enfríe. Mientras tanto prepare el glaseado; para ello caliente la mermelada y el brandy por un minuto, hasta que la mermelada se desbarate.
Con una brocha ponga el glaseado sobre el pastel caliente; déjelo enfriar y desmóldelo.
Recaliente el glaseado y vuélvalo a poner sobre el pastel; decórelo con azúcar pulverizada, si lo desea.