Lavar los calabacines, cortar los extremos, quitar unas tiras de piel, cortar 4 lonchas finas a lo largo y trocear el resto.
Poner lo picado en un recipiente con 3 cucharadas de agua y sal, tapar y conectar microondas 8 minutos a potencia máxima.
Retirar del horno, aplastar y ponerlos en un cuenco.
Triturar las galletas. Batir los huevos y añadirlos al cuenco junto con la mitad del queso y las galletas molidas.
Derretir la mantequilla, añadir a los calabacines y mezclar todo muy bien.
Sazonar con sal y pimienta al gusto y añadir un poco de nuez moscada.
Volver a mezclar y dejar reposar durante unos 30 minutos para que los calabacines cojan bien el sabor.
Engrasar con mantequilla varios moldes o uno grande, forrar con las lonchas reservadas y verter dentro todo el preparado.
Espolvorear con el resto del queso. Introducir en el microondas y conectar 5 minutos o algo más si fuese necesario.
Desmoldar y servir con salsa de tomate o al gusto.