Divide la fruta por pares iguales en 6 copas para postre.
En un tazón revuelve el agua hirviendo con la gelatina por 2 minutos o hasta que se disuelva por completo.
Agrega suficientes cubitos de hielo al agua fría para completar 1 taza.
Agrega a la gelatina, revuelve hasta derretir el hielo.
Vierte 3/4 taza de gelatina sobre la fruta en las copas.
Refrigera por 20 minutos o hasta que la gelatina cuaje pero no esté firme.
Añade 1 taza de crema batido al resto de la gelatina, revuelve con un batidor manual de alambre hasta que estén bien mezclados.
Con una cuchara, vierte sobre la gelatina en las copas.
Refrigera por 1 hora o hasta que esté firme.
Corona con el restante de la crema batida, antes de servir.