Se cogen los huevos y se separan las claras de las yemas, se baten éstas por separado.
A continuación se unen estas dos partes, añadiéndole el vaso de agua y la pizca de sal; al mismo tiempo que se va removiendo.
Después se le incorpora la harina (la que admita hasta que quede de un espesor como si de unas natillas se tratara), sin dejar de remover.
Seguidamente se le hecha la cucharada de levadura y se mezcla todo muy bien, sin dejar grumos.
Una vez que la mezcla está realizada se coge las hojas de borraja y se introducen completamente para que queden bien impregnadas.
En una sartén echamos el aceite y calentamos bien. Una vez caliente se van friendo las hojas de borraja empapadas de la mezcla.
Tras freír las hojas, se sirven en un plato y se le espolvorea con el azúcar y canela. Y ¡listas para comer!
Autor: Pilar Segura