Para deshidratar las manzanas, lávelas y retíreles el corazón; luego, córtelas en gajos o rodajas de un grosor de medio centímetro.
Sumérjalas en agua tibia con una cucharada de ácido cítrico si desea mantener el color de la fruta.
También podrá pasarlas por 1 litro de agua tibia con un cuarto de taza de jugo de limón, o bien, con jugo de pia sin diluir.
Coloque las rebanadas o gajos en charolas y sobre papel de silicón.
Caliente el horno a 180 grados centígrados y apáguelo; enseguida, meta las manzanas, revise cada dos horas el secado y voltéelas constantemente.
Para hacer el panqué, primero que nada remoje las manzanas con el jugo de limón y el agua durante una hora.
Aparte, acreme la mantequilla, aada el azúcar y bata un poco más; agregue los huevos uno por uno y la leche; bata hasta que todo quede bien incorporado.
Mezcle el harina con el polvo para hornear, la sal y la vainilla. Engrase y enharine un molde de 22 centímetros de diámetro y vacíe en éste el batido.
Escurra bien las manzanas y cubra con ellas el batido; espolvoréeles el azúcar y la canela.
Meta el molde al horno a 190 grados centígrados de 35 a 40 minutos.
Si lo desea, use las manzanas con cáscara o sin ella.