Remojar los huesillos en agua con 24 horas de anticipación. Cocinar en abundante agua con azúcar. Entibiar.
Moler la carne del huesillo.
Dar un sancochón al mote.
Batir la crema a punto de chantilly.
Disolver la gelatina sin sabor en agua fría a baño maría hasta que esté bien disuelta.
Disponer el mote y el huesillo en dos tiestos separados y agregar la crema batida y la gelatina a ambas mezclas en partes iguales.
Verter en moldes en dos capas.
Refrigerar por 2 horas mínimo.
Reducir el jugo de la cocción de los huesillos hasta que tome consistencia de salsa.
Montaje:
Verter salsa en la mitad del plato, encima desmoldar el mousse de dos colores y adornar con más salsa y caramelo optativo.
Preparar pelos y varitas de caramelo para decorar (derretir azúcar hasta que esté como caramelo dorado).
Con un tenedor hacer los pelos y con una cuchara hacer varita de 15 cm. de largo.