En una sartén profunda, se ponen a freir los ajos con abundante aceite.
Una vez fritos se echan unas cucharadas de harina para tostarla.
Se incorpora un litro de agua con sal.
Cuando el agua hierva, se añade medio kilo de harina y se remueve continuamente sin parar para que queden las migas sueltas y bien doradas. Este paso es importante y puede durar una hora.
Mientras se frie la panceta, el chorizo en rodajas y los pimientos, se asan las sardinas y se reserva todo.
A las migas se les incorpora el acompañamiento de panceta, chorizo, pimientos y sardinas para que coja el gusto.
Se sirve en platos individuales, o bien se sirve sólo la migas y el comensal va incorporando la cantidad de sardinas, chorizo y panceta que desee.