Descogelamos la masa quebrada a temperatura ambiente, pelamos las manzanas y les quitamos el corazón.
En una cazuela ponemos las cuatro manzanas, el azúcar, el brandy y tres vasos de agua, las hervimos hasta que estén tiernas, pero sin cocer del todo.
Sacamos las manzanas con una espumadera y las colocamos sobre papel absorbente de cocina.
Precalentamos el horno a 200 grados, estiramos la masa quebrada con un rodillo enharinado y hacemos cuatro cuadrados, en el centro de cada uno ponemos una manzana y en el hueco del corazón una cucharada de queso para untar.
Envolvemos la manzana con la masa cerrando el paquete en forma de atillo.
Colocamos las manzanas en una bandeja de horno y las metemos 15 minutos.