Partir los membrillos en cuatro trozos, ponerlos en una olla, cubrirlos con el agua y cocinar hasta que estés suaves.
Escurrir y conservar el líquido de cocción.
Pasar los membrillos por un prensapurés y reservar.
A continuación, poner el azúcar en la olla y agregar el líquido de cocción, midiéndolo. Debe haber seis vasos.
Si no hubiera bastante líquido, añadir agua fría hasta completar la cantidad indicada.
Cocinar hasta formar un almíbar que tenga punto de bola, retirar del fuego, agregar la pulpa de membrillo y batir con una cuchara de madera hasta que el manjar se vuelva completamente blanco.
Por último, agregar las nueces, revolver, verter en un molde y dejar enfriar, antes de servir.