Bizcochuelo:
Batir los huevos y el azúcar hasta que se duplique el volumen inicial.
Incorporar la harina en forma envolvente.
Luego, verter sobre una lata previa engrasada y cubierta con papel encerado, y hornear a 220 °C.
Finalmente, cortar en círculos de 6 cm de diámetro.
Salsa Silvestre:
Montar la crema a punto de chantillí.
Hervir el 50 por ciento del vino.
Aparte, disolver la maicena con el 50 por ciento del vino restante para unir las dos partes del vino y cocer a fuego lento.
Una vez que ha llegado a punto de ebullición, poner el azúcar para, al final, agregar las moras y las frutillas picadas. Dejar enfriar al ambiente.
Por último, mezclar con la crema batida, y con esta formar las torres con los círculos de bizcochuelo.
Luego, cubrir con el chocolate blanco, dejar que se enfríe e introducir la superficie y darle vuelta para que adquiera la forma de una vela.