En una cacerola honda se mezclan y se baten el tomillo, el orégano, el pimentón dulce y el picante, el aceite, la mostaza, la sal y la cabeza de ajos, con lo que obtendremos el adobo.
Se parten las chuletas y se colocan en una orza de barro. se vierte el adobo por encima de las chuletas, dejándolas reposar de 10 a 15 días.
Pasando este tiempo, se sacan y se dejan escurrir durante 20 minutos aproximadamente y se preparan directamente sobre una plancha muy caliente o en una parrilla con alta temperatura para que se doren bien.
Se sirven con una guarnición de calabacín rebozado (de cuatro a cinco rodajas) y patatas panadera.