Picar todas las hierbas y mezclarlas con las pimientas.
Limpiar el lomo de membranas y secarlo.
Salar la carne y rebozarla con las hierbas picadas.
Presionar las hierbas hasta adherirlas a la superficie de la carne y ésta quede completamente cubierta.
Envolver firmemente el lomo en film transparente, dejar que se marine 2 ó 3 horas y congelar.
Cortar la carne en finas lonchas con un cortafiambres o un cuchillo afilado y disponerlas en círculo sobre los bordes de una fuente con un fondo de salsa.
Rociar ligeramente la carne con la vinagreta de romero.
Adornar el centro de la fuente con el estragón y los trozos de pepino y aderezar con la sal gourmet y el queso parmesano.
Decorar los bordes del plato con unas gotas de aceite de hierbas.
Vinagreta de romero:
Mezclar los ingredientes y dejar la salsa una hora en reposo.
Aceite de hierbas:
Triturar el perejil, el perifollo picado y la sal con ayuda de una batidora de cocina.
Añadir el aceite poco a poco, en un chorro continuo, y continuar batiendo hasta que el aceite adquiera un color uniforme.
Añadir la pimienta y colar.
El aceite sobrante se puede guardar en la nevera para su uso posterior.
Rebozuelos a la vinagreta:
Limpiar las setas, hervirlas un minuto y escurrirlas.
Poner los ingredientes del caldo en una cacerola.
Al primer hervor, añadir simultáneamente las setas y la cebolla en aros y cocer veinte minutos.
Quitar las especias enteras y verter las setas con su caldo en frascos pequeños calentados. Enfriar.
Las setas se conservan largo tiempo en la nevera.