Hacer unos cortes transversales en la corteza, colocar el asado en una fuente para horno con la corteza hacia abajo en agua hirviendo hasta una profundidad de un centímetro o centímetro y medio.
Ponerlo en el horno a casi 200˚ durante aproximadamente 20 minutos.
Darle la vuelta a la carne, sazonar la corteza con sal gorda, y poner un par de hojas de laurel entre las cortezas.
Volver a colocar en el horno a la misma temperatura y dejarlo una hora y media, vertiendo un par de veces por encima del asado el jugo que va soltando. Colar el jugo, y espesar esta salsa dejándola hervir unos minutos.
Dejar, al mismo tiempo, el asado en el horno con calor seco para que la corteza quede crujiente. Entre un kilo y kilo y medio es suficiente para cuatro a seis personas (el tiempo indicado vale para ese tamaño).