Se aplanan los filetes con la piedra, se sazonan con sal y se pasan por harina.
Se pone el aceite en una sartén y cuando está caliente se agrega la mantequilla, dejándola calentarse.
Entonces se fríen los filetes un poco, sin dejar que lleguen a tomar color; se van sacando, se escurren bien de la grasa y se colocan en un plato para colocarlos.
Se pelan las manzanas y se les quitan las pepitas, cortándolas en gajos gruesos; se rehogan un minuto en la sartén, en la misma grasa de freír los filetes; se escurren, se sacan y se reservan en otro plato.
En una cazuela se van colocando una capa de manzanas y otra de filetes, alternativamente; mientras, precalentar el horno a 190º C.
Por encima se vierte el contenido de una botella de sidra, se tapa la cazuela y se lleva la horno, dejándolo cocer lentamente unos veinte minutos, tiempo necesario para que la carne esté en su punto y el jugo reduzca lo bastante.