En diez minutitos se prepara y después de una horita al horno... a zampar.
Partir la liebre en dos (a lo largo) y salpimentar.
Ponerlo en una fuente de horno y untar la carne con la mostaza.
Espolvorear el tomillo picado y rociar el aceite. Hornear a 210º C durante una hora aprox.
A medio asado, añadimos el ajo y las cebollitas picadas.
Freír el pan y untar el hígado en este.
Si lo preferís con más salsita, añadid una o dos nueces de mantequilla y un poco de agua, vino, cava...lo que prefieran vuestras mercedes.
Ten en cuenta que el conejo o la liebre no debe consumirse recién muerta.
Debe permanecer como mínimo dos o tres días colgados por las patas traseras y con una bolsa de plástico en la cabeza para recoger la sangre, que nos servirá para espesar salsas o hacer más jugosos los asados.