Precaliente el horno a 200°c y en una sartén grande, a temperatura media, adicione suficiente aceite de oliva de tal manera que se cubra toda la superficie.
Cuando esté caliente agregue las espinacas y cocine por 3 o 4 minutos.
Sáqueles el exceso de agua, déjelas enfriar y póngalas aparte.
Limpie la sartén, vierta tres cucharadas de aceite de oliva y colóquelo a temperatura alta.
Agregue las cebollas y los hongos, saltee durante tres minutos y retire del calor.
A la mezcla de los champiñones agregue la espinaca, el prosciuto y la cebolla y aparte en un recipiente mezcle el queso ricotta, el queso parmesano, la nuez moscada y la yema de huevo.
Revuelva bien y deje reposar.
Cocine la pasta para lasaña, según las instrucciones del paquete, hasta que quede al dente.
Ármela en un molde alternando una capa de pasta y una de espinaca.
Al final esparza queso parmesano, perejil y gratine en el horno.