Hay tres formas clásicas de prepararla: langosta newburg, con madeira y nata; langosta thermidor, con vino blanco y salsa mornay, y langosta a la armoricana (no a la "americana", como en muchos sitios se ve, pues esta receta pasó de provenza a armórica, en francia).
Tras obtener la carne de la langosta, cortar en rodajas y salar.
Dorar en aceite caliente 100 gramos de chalotas y un diente de ajo, añadir la langosta y freír 5 minutos.
Echar un vaso de coñac, encenderlo y dejar que se consuma.
Añadir un poco de tomate concentrado, un manojo de finas hierbas, 125 ml. De vino blanco y hervir 15 minutos.
Sacar la carne de la langosta y ponerla en una fuente calentada.
Quitar las hierbas, mejorar la salsa con jerez, cayena y estragón.
Ligarla con algo de almidón y cubrir los trozos.