Cortar las colas de las espinacas, lavarlas y escurrir las hojas para picarlas en pequeños trozos.
Ponerlas en una olla y cubrirlas de agua.
Dejarlas cocer sin añadir agua.
Revolver con frecuencia y dejar cocer de 8 a 10 minutos.
Escurrir hasta sacar todo el agua o jugo.
Derretir la mantequilla en una olla grande y poner las cebollas al fuego, añadir sal, pimienta y las espinacas.
Remover con una cuchara de madera y añadir la leche o el caldo de pollo.
Dejar cocer hasta que las espinacas hayan absorbido todo el líquido y estén reducidas a puré, entonces echar los huevos y se deja cocer tapado y a fuego lento hasta que la clara de los huevos esté cocida.