En un cuenco, batir el huevo y añadir la sal, la pimienta negra recién molida y el vino blanco.
Batir muy bien e incorporar las carnes mezclando todo el conjunto.
A continuación, desmenuzar cuidadosamente la miga de pan y añadirla a la carne.
Trabajar con un tenedor, para que se mezclen a fondo todos los sabores.
Pelar la cebolla y cortarla en rodajas muy finas.
Lavar el tomate, secarlo, y cortarlo igualmente en rodajas finas.
Dividir la masa de carne en 8 porciones iguales y hacer unas hamburguesas finas.
Colocar, sobre cuatro de ellas, unas rodajas de cebolla y otra de tomate.
Cubrir con las cuatro hamburguesas restantes y presionar los bordes para que se peguen.
Poner una plancha de asar al fuego, untarla con el aceite y asar las hamburguesas por ambos lados.
Mantener el fuego lento para que se hagan bien por dentro y el exterior no se queme.
Servir calientes adornadas con unas hojas de lechuga, pepinillos en vinagre, y unos cuantos tomatitos.