Ase las almendras en el horno (a temperatura muy muy baja para que no se quemen), tritúrelas en un mortero y añada poco a poco las claras de los huevos.
Cuando las almendras se conviertan en una masa homogénea, añada el azúcar y mezcle con una cuchara de madera.
Use esta masa para hacer un bastoncito que tendrá que meter en una bandeja untada con la mantequilla y llena con una capa de harina.
Pero cuidado, porque, antes de ser horneado, el bastoncito de masa de almendra tendrá que "descansar" unas 3-4 horas.
Antes de hornear corte el bastoncito en trozos de dos-tres centimetros.
Cueza a 180-200ºC durante 10 minutos.