Las iguazas se dejan enteras o se parten en dos.
Los patos se cortan en dos o en cuatro, dependiendo del tamaño, poniéndoles antes un hierro caliente debajo de las alas para quemar las glándulas que producen almizcle.
Se dejan marinar en leche de vaca que los cubra unos dos horas, se sacan y se ponen a cocinar en agua por 20 minutos.
Se ponen a guisar con las papas y el refrito por unos 15 minutos.
Se le agrega el agua-leche de coco y se deja cocinar por unos 30 minutos a fuego medio, hasta que las papas estén blandas y empiecen a deshacerse.
Se agrega la crema de leche de coco, se baja a fuego lento, se tapa y se deja conservar por diez minutos revolviendo suavemente, se prueba de sal y se sirve.