Lava las espinacas y ponlas a escurrir
Pon a hervir el agua con 1 cucharadita de sal y cuando esté hirviendo echa las espinacas, undelas y dejalas hirviendo durante 10 minutos
Escurrelas y echales agua fría corriente durante un ratico. Esto es solo para que se enfríen. Dejalas escurriendo y después apretalas bien con tus manitas hasta que quede una bola
Disuelve la harina y el medio cubito en la leche estripandolo todo contra las paredes de la taza hasta que no queden bolitas o grumitos
Pon esta mezcla en una olla pequeña, añade la mantequilla revolviendo siempre hasta que hierva y espese
Revuelve las espinacas ya picadas, el huevo, la salsa blanca y la sal que sobra
Pon la mezcla en un molde que se pueda meter al horno, espolvoreale el queso rallado y metelo al horno durante 20-25 minutos o hasta que la veas doradita por encima