Lave las manzanas y córtelas en cuartos con todo y hueso.
Métalas en una olla con 3 litros de agua y cuézalas a fuego lento durante una hora, aproximadamente.
Cuele y vacíe en un recipiente, teniendo mucho cuidado de no aplastar las manzanas, dejando pasar sólo el agua.
A este jugo incorpórele el azúcar; después, el jugo de los limones; más tarde, vuelva a ponerlo a calentar hasta que hierva.
Bájele al fuego y deje reposar el líquido por una hora con 45 minutos, hasta que espese y obtenga la consistencia de un jarabe.
Ponga la mezcla en moldes, para que luego los meta a enfriar por seis horas mínimo.