Coced los huevos (cuando el agua hierva, tenedlos 11 minutos).
Cortad el jamón en cubitos chicos.
Haced lo propio con el pan (de ayer) y con el queso. Desmigajad el chorizo.
Coced las pechugas y troceadlas finito.
En un lebrillo de barro majad los dientes de ajo, añadiéndoles sal.
Incorporad las yemas de los huevos duros (las claras, picaditas, reservadlas) y el vinagre.
Añadid el agua (cosa de 3/4 de litro : si os gusta más líquido, llegad hasta el litro) de la cocción de las pechugas (que ya estará fría, claro).
Añadid el pan candeal, las claras y el aceite, y removed hasta homogeneizar el conjunto.
Cuando sirváis desde el lebrillo a los platos, añadid los trocitos de pechuga, el chorizo desmenuzado, y los cubitos de jamón y de queso.
Simplicísimo, pero buenísimo.