Dejamos los garbanzos en remojo la noche anterior.
Al día siguiente, escurrimos el agua y los guisamos junto con los dos concentrados de caldo y agua hasta cubrirlos del todo.
Aparte, remojamos las pasas con el vino blanco, guisamos los huevos y los cortamos en trozos pequeños.
Seguidamente, mezclamos los huevos con las pasas, la leche y las almendras, previamente molidas.
Todo esto lo ponemos al fuego hasta que hierva.
Para finalizar, retiramos los garbanzos del fuego y le añadimos la salsa y lo dejamos a fuego lento unos 4 minutos.