Ten los garbanzos en remojo el día anterior, en agua templada, con un poco de sal y una pizca de bicarbonato.
Pon los garbanzos en agua bastante caliente (que no cueza) con los huesos de jamón y caña.
Cocer una hora y media (25 minutos si es en olla exprés) y añadir las patatas, peladas, lavadas y cortadas en cuadraditos.
Aparte, en una sartén poner en aceite a calentar.
Al estar en su punto, echar la cebolla picada y rehogar sin que dore.
Añadir el ajo muy picado y la harina, dejando freir 4 minutos más.
Retirar del fuego y añadir el pimentón.
De nuevo al fuego, agregar el vino y un vaso del caldo de los garbanzos y las patatas.
Antes de echar el refrito, dejar los garbanzos con el caldo que se crea necesario.
Cocer durante 10 minutos, rectificar de sal y espolvorear el perejil picado.