Hacer caramelo y untar el fondo de un molde con ello.
Cocer las manzanas cortadas en rodajas, con un poco de agua y otro poco de coñac, hasta que estén blandas.
Poner en el molde una capa de rodajas de bollo y otra capa de manzanas.
Seguir poniendo capas alternadas hasta tener 3 capas de manzana y 4 de bollos.
Poner en un cazo la leche (menos un poco), canela, limón y azúcar.
Cuando hierva, añadir el flanín, que estará disuelto en la leche apartada anteriormente.
Cuando vuelva a hervir revolver bien y rociar con el preparado lo que tenemos en el molde, teniendo cuidado de que se impregne todo bien.
Dejarlo reposar hasta que cuaje (mejor hacerlo de víspera). Meter a la nevera. Adornarlo con nata y servir.