Se ponen las fabas en remojo con agua fría la noche anterior.
Una vez escurridas, se colocan en una cazuela y se les añade aceite y pimentón, se rehogan, se cubren de agua y se añade una cebolla, zanahoria y un diente de ajo.
Se ponen a cocer, vigilando que la cocción sea siempre lenta.
Es importante que las fabas estén bien cubiertas de agua para que no suelten la piel, en caso de necesidad se puede añadir agua fría en pequeñas cantidades.
Preparación del pitu de aldea:
Se trocea el pitu y se pone a serenar durante la noche anterior al guiso con sal, ajo y coñac.
En la cacerola donde se guisará el pitu, se pone a freír cebolla picada muy fina.
Dorar el pitu en una sartén aparte (reservando el aceite), luego se une a la cebolla.
Seguidamente se añade un vaso de vino blanco, una copa de coñac y doscientos mililitros aproximadamente del aceite de freír el pitu.
Se cuece todo lentamente durante dos horas, dependiendo este tiempo de la calidad y la edad del pitu.
Cuando las fabas estén casi cocidas, se les añade el pitu.
Este el momento de hacer alguna rectificación, si se considera necesario.
Antes de servir, dejar reposar una hora.