Limpiar, chamuscar y lavar el pie de cerdo, la oreja y el morro, la gallina y el pollo.
Poner una olla al fuego con 4 litros de agua, añadir todas las carnes y huesos y llevar a ebullición.
Cuando empiece a hervir, espumar bien, quitando todas las impurezas que suben a la superficie.
Echar entonces los garbanzos, mejor en una malla, y dejar hervir un buen rato.
Añadir zanahoria, nabo, chirivia, apio, puerro, dejar que se recupere el hervor y volver a espumar.
Lo de espumar a menudo es importante si no queremos que el caldo quede hecho una guarreria.
Dejar hervir cosa de hora y media, para entonces las carnes ya estarán tiernecitas.
Añadir la col, las patatas cortadas en trozos, y la "pilota".
Añadir también las butifarras. Dejar hervir media hora más y rectificar de sal.
Comprobar el punto de los garbanzos y colar el caldo.
Preparar la sopa con el caldo colado y los galets, que por lo general tienen que hervir entre doce y quince minutos.
Servir la sopa bien caliente, las verduras en una fuente aparte y las carnes, cortadas y deshuesadas, en otra.
La "pilota", cortada, en la que se quiera.
Preparació de la "pilota":
Mezclar la carne de ternera, cerdo y el tocino, todo bien picado, con el huevo, el ajo y el perejil (estos dos ultimos también picados, claro), y la miga de pan remojada en leche y escurrida.
Salpimentar, añadir una pizca de canela en polvo y amalgamar bien.
Formar la "pilota" (con forma de pelota, pero como de rugby) con las manos, pasar por la harina, y añadir al caldo en el momento indicado.