Se saltean los escalopes en aceite y cuando hayan tomado color se retiran y reservan.
En el fondo resultante, se dora la cebolla picada y el pimiento, despepitado y troceado, durante unos cuatro minutos.
Al cabo de ese tiempo se incorpora el tomate (pelado, despepitado y cortado en trozos) y se mantiene el todo a fuego vivo durante 10 minutos.
Agregar cuatro cucharadas de nata fresca (tamaño de cucharilla de postre).
Asar por pasapurés (colocando la chapa de orificios medianos), sazonar y dejar reducir la salsa.
Seguidamente se levanta, añadiéndole poco a poco 50 gramos de mantequilla que se trabaja fuertemente hasta que dé una salsa espesa.
Se calientan los escalopes, se napan con esta salsa y se sirven acompañados con costrones de pan fritos en mantequilla y arroz blanco.