Revolver en un tazón los tomates, los vinagres y el ajo previamente mezclado con la sal; agregar el aceite y, por último, la albahaca.
Colocar en una ensaladera la lechuga, la arúgula, el queso parmesano y adicionar la primera mezcla.
Los tomates deshidratados los puede comprar en tiendas delicatessen, pero también en muchos supermercados.
Para hacerlos en casa, compre tomates saladet, pártalos en ocho y quíteles las semillas. Colóquelos en una charola y expóngalos al Sol.
Cuando estén secos, vacíelos a un frasco con aceite de oliva, sal, ajo y especias; deje reposar por varios días y meta al refrigerador con el frasco abierto.