Extienda los filetes de pescado en una fuente y rocíel con las dos cucharadas soperas de aceite de oliva y las dos cucharadas soperas de zumo de limón y deje que maceren durante un par de horas en un sitio fresco.
Lave y escurra la escarola y la lechuga y resérvelas.
Pele el apio y córtelo en lonchas finas, rocíe con zumo de limón, haga lo mismo con la remolacha y ralle las zanahorias.
En un cuenco, mezcle la mostaza, el vinagre, un pellizco de sal y la pimienta. Añada nata líquida. Sazone el apio con la mitad de esta salsa.
Mezcle en otro cuenco el zumo de limón, un pellizco de sal, pimienta y aceite. Sazone con esto la remolacha y las zanahorias, reservando un tercio de la misa.
En el momento de servir coloque la escarola y la lechuga en los platos y reparta sobre ellas el resto de los ingredientes cortando el pescado en trozos. Vierta sobre ellos la salsa de mostaza reservada y sobre la escarola y lechuga el resto de la vinagreta y sirva en seguida.