Los guindones se remojan durante 4 horas en agua caliente, se escurren, despepitan y se cortan en trozos.
En una sartén con un poquito de aceite caliente, se fríen los ajos, la cebolla y tocino cortado en daditos hasta que doren.
Luego se incorpora el huevo cortado, los guindones, el perejil y el pan.
Se deshuesa y corta la pechuga como un gran filete, se adereza con sal y pimienta por un lado, se cubre con la mostaza y rocía con el vinagre y se deja reposar 4 horas.
Se escurre el líquido de la maceración.
Luego, se extiende el tocino sobre la carne y enrolla como si fuera un pionono.
Se ata con pabilo para que no se deforme y se fríe el rollo en una sartén con el aceite caliente hasta que dore.
Se coloca en una fuente refractaria, se rocía con el vino y hornea durante 30 minutos.
Después se rocía con 2 tazas de agua hirviendo y se deja reposar durante 10 minutos con el horno apagado.
Se sirve acompañado de la salsa, puré de papa y ensalada al gusto.