Salsa: Poner en un cazo de acero a fuego muy lento.
Se echa la yema, la nata líquida, la mantequilla y la harina.
Se empieza a batir, sin cesar un segundo, y se tiene hasta que esté ligada y haya cogido un poco de cuerpo.
Entonces se retira, se salpimenta, se vierte el zumo de limón y se sigue batiendo durante un minutos más.
Abrir cada espárrago en dos a lo largo.
Poner en una placa de horno untada con mantequilla los espárragos.
Encima se depositan las láminas de queso y la nata líquida.
Meter al gratinador hasta que tome un ligero color dorado.
Una vez adquirido, se saca y se depositan encima los 4 escalopes de salmón a los que se untará con un poco de mantequilla. Se salpimenta.
Meter otra vez al gratinador 5 minutos.