Poner la harina en forma de volcán sobre una superficie lisa, hacer un hueco en el centro y añadir la manteca derretida, la levadura disuelta en un poco de agua, y algo menos de un vaso de agua.
Amasar con las manos, hasta que todos los ingredientes queden bien mezclados.
Dejar reposar 2 horas.
Lavar y cortar la carne en trocitos, sazonar con sal, pimienta y azafrán en polvo y freír en una sartén junto con el tocino en dados.
Cuando éste todo frito, agregar la cebolla y el ajo picados y rehogar todo junto hasta que la cebolla se dore.
Ese será el momento de retirar el exceso de grasa, si lo hubiera.
Añadir el vino; cuando se haya reducido a la mitad, mezclar el sofrito con la sobrasada cortada en trocitos del tamaño de un garbanzo.
Dejar enfriar.
Espolvorear una superficie lisa con harina y extender la masa sobre ella con la ayuda de un rodillo.
Cortar dos rectángulos, uno de ellos más grande y grueso que el otro.
Untar una bandeja de horno con manteca de cerdo y revestir con el rectángulo más grande;
Agregar sobre el rectángulo el relleno y cubrir con el otro rectángulo.
Apretar los bordes y untarlos con huevo batido.
Decorar con tiras de masa y cocer en el horno, a temperatura media durante 40 minutos.