Hacer las crepes siguiendo las instrucciones de la receta básica.
Untar una sartén con aceite o mantequilla y calentarla a fuego fuerte.
Poner un poco de masa e inclinar la sartén con un movimiento circular para distribuirla uniformemente.
Bajar el fuego. Cuando los bordes de la crepe empiecen a dorarse, desprenderla con una espátula y darle la vuelta.
Repetir la operación hasta terminar toda la masa y mantener las crepes calientes en el horno.
Poner un pedacito de mantequilla sobre cada crepe, dejar que se derrita y espolvorear con una cucharada de queso rallado.
Doblar las crepes por la mitad y meterlos al horno a 180ºC durante unos minutos, hasta que el queso se haya derretido.
Decorar con un pedacito de mantequilla y servir inmediatamente.